EXPOSICIÓN : La memoria del olvido. Las Misiones Pedagógicas (1931 - 1936 )
En aquellos años la mayoría de los habitantes de los pueblos eran analfabetos. No había luz. No había agua. Los maestros también llegaban en mulas. Aún así, la lectura y los libros fueron el pilar fundamental de las Misiones Pedagógicas.
En los comienzos de la II República apenas existían bibliotecas. En Cataluña, creadas por la Mancomunidad. Y en Asturias, creadas por obreros, Ateneos y asociaciones de carácter social. Así empezó tan ardua tarea. por especial empeño de su fundador Bartolome Cossio, que repetía "no había nada mejor para educar deleitando que el de difundir por toda España el placer de leer."
Esa primera lectura en voz alta, primero de los misioneros, después de los hijos escolarizados de los campesinos, en sus casas, reunidos entre paredes negras, les abrirían las puertas de la imaginación y de otros conocimientos y realidades en la voz de sus hijos.
"... A estos tres elementos, los de más alto valor emocional, presta el pueblo la máxima atención, con reacciones distintas: la poesía les produce un extraño respeto, traducido en el silencio más hondo de la sesión; la sienten en su totalidad, sin análisis, y la aplauden con calor, raramente la comentan."
La poesía alcanza en todas partes un éxito sorprendente. Canciones primitivas, romancillos populares y la lírica nueva de Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado, fueron aplaudidas con entusiasmo."
La fotografía nos lo dice todo, ajenos a la cámara, absortos en la lectura. Los sueños se cumplen porque no dejan de ser sueños. Un artífice de ese instante captado fue Antonio Machado, junto a María Moliner y a su hermana Matilde, alumnos de la Institución Libre de Enseñanza. Y gracias también a ese Servicio de Bibliotecas, coordinado por Luis Cernuda, María Moliner y el inestimable apoyo de María Zambrano, Pedro Salinas, Rafael Alberti, García Lorca y tantos otros.
"Sólo en soledad se siente la sed de la verdad"
María Zambrano.



